Publication:

El Universal - 2021-05-04

Data:

COVID-19

CULTURA

ALIDA PIÑÓN —ana.pinon@eluniversal.com.mx

El mundo musical mexicano es uno de los más diversos de la escena: hay compositores, intérpretes, arreglistas, directores, entre muchos otros. Y hay también agrupaciones que van de las bandas comunitarias hasta las orquestas sinfónicas. En cuanto a géneros, México es uno de los más ricos porque no sólo tiene folclor y música tradicional, también popular, jazz, clásico, entre otros. Al igual que en disciplinas como el teatro y la danza, en el país no existen cifras oficiales del impacto de la pandemia en el gremio musical, pero sí cientos de historias de quienes tuvieron que dejar sus carreras. El Estudio de opinión para conocer el impacto del Covid-19 en las personas que trabajan en el sector cultural en México, realizado hace un año por la Difusión Cultural UNAM, concluyó, entre otras cosas, que la música fue una de las disciplinas que más resintió la crisis sanitaria. El 17% de los encuestados --notoriamente más hombres que mujeres, y de menor rango de edad que otras disciplinas--, dijo percibir menos de 15 mil pesos. Sólo 3.6% consideró que la música es un sector que mejor podría recuperarse tras la pandemia. Las cifras que proporcionó la Secretaría de Cultura en el Sondeo para medir la percepción del impacto del Covid-19 en las economías culturales y creativas en México --publicado en julio--, brindan muy poca información sobre el gremio musical. Por ejemplo, el 15% dijo dedicarse a esta disciplina; y 36.7% dijo haber desarrollado una oferta digital, pero la música fue englobada con otros artes. Ninguna de las dos encuestas ofrece cifras de pérdidas económicas y de empleo, y de cierre de espacios para su interpretación. Sus datos fueron recopilados en los primeros meses de la pandemia, por lo que el panorama actual podría ser muy distinto; algunos creen que peor. En el sector privado, la Corporación Interamericana de Entretenimiento reportó pérdidas en 2020 de hasta 68% respecto a 2019. Lo que sí hay son historias y percepciones de músicos sobre el impacto del Coronavirus. Dejar la música Amanda Sundberg es cantante DE PÉRDIDAS en 2020 respecto a 2019, reportó la Corporación Interamericana de Entretenimiento de ópera, egresada del Conservatorio Nacional de Música, sus proyectos musicales son diversos: en su repertorio hay música antigua, ópera, rock, jazz y cabaret. Tiene amigos y colegas que, ante la cancelación de concier tos y cierre de espacios culturales, tuvieron que volver a sus ciudades de origen o dedicarse a otra cosa. Ella se tuvo que dedicar a meserear y a ser hostess en un restaurante. Hoy trabaja en el proyecto “Delirio Tropical”. “El lugar en donde yo cantaba tuvo que cerrar. Llegué a encontrar otro sitio para cantar como un bar o un restaurante, pero el pago fue mínimo porque nuestro salario depende en buena medida del consumo. Si antes ganábamos poco, ahora es peor. Sé que hubo apoyos gubernamentales, pero no sólo eran pocos, los montos no te ayudaban a resolver lo más mínimo. Lo que vivimos es un momento crítico”, cuenta la cantante. Si se reduce el campo a los músicos clásicos, dice el crítico musical, José Noé Mercado, el panorama en México no es tan desolador como en otros países como EU, en donde sus orquestas han padecido la falta de conciertos. Aquí, la gran mayoría son subsidiados por los gobiernos federales, estatales y municipales, o por universidades. Sin embargo, advierte: “El problema es para los indepen

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